Parques logísticos, centros comerciales, museos y hasta viviendas surgen como los nuevos usos tras cierres de termoeléctricas

Compañias como la italiana Enel tiene planes para reutilizar estos recintos con fines que van más allá de lo industrial, mientras otras firmas han optado por adaptar las unidades para usar combustibles menos contaminantes. Estos son ejemplos que podrían replicarse en Chile al alero del plan de descarbonización.

Con 5,8 millones de personas que lo recorrieron, el museo de arte moderno de Londres fue el séptimo más visitado del mundo en 2018.

Su ubicación céntrica -en el distrito de Bankside- y una colección permanente, catalogada como una de las más completas del mundo, con obras de la mayoría de los artistas más relevantes del siglo XX- Pablo Picasso, Andy Warhol, Salvador Dalí o Mark Rothko-, hicieron que el Tate Modern superara a otros de su categoría, como el MoMa de Nueva York o el Reina Sofía de Madrid.

Hay una característica del museo londinense que lo hace muy particular y que no todos conocen: hasta 1981 el recinto que lo alberga fue una central termoeléctrica, que a raíz de un cambio en las condiciones del mercado se volvió inviable y cerró tras 35 años de operación.

El recinto estuvo un tiempo en desuso y después de cuatro años de trabajos de adaptación -donde se preservó el edificio de ladrillos, la estructura de acero y la chimenea de 90 metros de altura-, el museo abrió sus puertas el año 2000, convirtiéndose en una prueba de que los recintos industriales pueden tener otro uso.

 

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Domingo 16 de junio de 2019.

Fuente: El Mercurio.