Poco ambicioso y sin novedad: ambientalistas y parlamentarios cuestionan plan de descarbonización presentado por Piñera

Esta mañana el Mandatario presentó el esperado plan de descarbonización, que fijo como plazo el 2040 para lograr un cierre total de centrales a carbón. El anuncio fue criticado por ambientalistas que indicaron que lograr el cierre total el 2030 es posible. Además, cuestionaron la falta de un cronograma de clausura para la gran mayoría de termoeléctricas.

El anuncio era esperado hace semanas pero finalmente se concretó hoy: El Presidente Sebastián Piñera, acompañado de la ministra de Energía, Susana Jiménez, y la de Medioambiente, Carolina Schmidt, dio a conocer el plan de descarbonización del gobierno, que comenzará este año con el cierre de dos plantas a carbón y que espera de aquí al 2024, lograr el cese de ocho plantas en total.

El cronograma presentado establece los años en los que se cerrarán las ocho plantas más antiguas del sistema: Tocopilla (4); Púchuncaví (2); Iquique (1): Coronel (1).

En el mismo lugar donde en diciembre se realizará la COP25, el Mandatario sostuvo, además, que otros dos puntos que considera su anuncio es la descarbonización de la matriz al 2040 y ser carbono neutral el 2050.

Sin embargo, ambientalistas y parlamentarios de oposición criticaron los anuncios y señalaron que se trata de algo “sin novedad” y “poco ambicioso” por la emergencia climática que afecta al planeta.

Así lo manifestó la diputada de Revolución Democrática Catalina Pérez, quien aseguró que lo dado a conocer por el jefe de Estado “no está a la altura del liderazgo ambiental y climático que Chile ha declarado una y otra vez. Los compromisos de cierre al 2024 son de unidades que ya pasaron o están muy cerca de su vida útil, por lo que requerirían inversiones para mantenerse funcionando, las cuales no tiene sentido realizar”.

El senador Guido Giradi (PPD), en tanto, manifestó que el país, como anfitrión de la COP25, debe asumir un “compromisos de verdad”. Además, calificó como una “incoherencia en materia ambiental de este gobierno” que anunciara el cierre de dos plantas de Engie en Tocopilla, a dos días de que la misma empresa inaugurara una central en Mejillones.

Falta de urgencia
El director ejecutivo de Fima, Ezio Costa, comentó en conversación con La Tercera que “los plazos que se dieron para el cierre de todas las termoeléctricas son demasiado amplios. Las primeras al 2024 es muy largo, debiese ser antes, pero sobre todo para las siguientes ya que no se estableció ningún cronograma en realidad, sino, solo una intención y eso obviamente atenta contra el supuesto objetivo que tiene un plan de descarbonización”.

En ese sentido, agregó, “nos preocupa que este calendario termine quedan a la voluntad de las empresas y gobiernos que vendrán, cuando en realidad debiera ser una norma más estricta. Debiese haber una ley que vaya poniendo cierre a todas estas termoeléctricas, ojalá de aquí al 2030 (…) Creo que el gobierno no toma el peso que tiene la emergencia climática en la que estamos”.

Desde Greenpeace, el director nacional del organismo, Matías Asun, señaló que con el anuncio del Ejecutivo “se ha desperdiciado una oportunidad histórica para haber avanzado en el pronto cierre de las zonas de sacrificio. La verdad es que es perfectamente posible un plan que considere tener cerradas todas las plantas el año 2030 y el cierre inmediato de las ocho plantas que el Presidente anunció que serán el 2025″.

Sobre el cierre de las ocho plantas más antiguas, añadió que “es como anunciar la próxima jubilación de un trabajador de 65 años. Estas plantas iban a terminar su vida útil en el corto plazo. No hay un aporte especialmente relevante por parte del gobierno en este punto”.

El director de WWF Chile, Ricardo Bosshard, indicó que los esfuerzos del gobierno “no son suficientes” ya que el desafío del cambio climático “nos exige mayor urgencia y ambición”.

“Este es el momento de la audacia climática, de empujar los límites de lo posible porque la ciencia nos dice claramente que con los compromisos de hoy no logramos mantener al planeta bajo 1,5°C. Chile, como anfitrión de la COP25, tiene la oportunidad, pero también el deber de empujar al resto de los países a metas y plazos más ambiciosos, por lo tanto es clave que este Plan de Descarbonización pueda ir revisándose y ajustando sus fechas, como lo indicó el Presidente”, dijo

La Alianza Ciudadana por la Descarbonización -integrada por Terram, Fima, Movimiento Dunas de Ritoque, Movimiento Isla Riesco y la Fundación Böll, entre otras- consideró como una “desilución” el calendario de descarbonización. “Es importante destacar que las centrales de Engie en Tocopilla, las primeras que cerrarán, ya habían anunciado su cierre al inicio del año 2018. Esta decisión tenía que ver con un criterio meramente económico”.

Y además, sostuvieron que con el cierre de las primeras tres centrales que se llevarán a cabo antes del 2022, la capacidad de energía a base de carbón no baja, por la instalación de la nueva central en Mejillone: “Es más, la capacidad de energía a base de carbón subirá 37 MW, lo que significa que el gobierno de Sebastián Piñera no se hará cargo de una transformación de las fuentes energéticas en el país”.

Martes 4 de junio de 2019.

Fuente: La Tercera.