¿Por qué es importante que los gobiernos inviertan en energías limpias?

Un informe histórico de las Naciones Unidas en 2018 indicaba que el mundo debe invertir US$2,4 billones en energía limpia cada año hasta 2035.

Los compromisos de nueva capacidad de energía renovable tendrán un comienzo lento esta década, justo cuando se necesita más inversión en tecnología limpia para frenar los peores efectos del cambio climático.

Los objetivos definidos por Gobiernos y compañías para instalaciones de tecnología como turbinas eólicas y paneles solares en esta década están muy por debajo de lo que se logró en los 10 años anteriores, según una investigación de BloombergNEF para el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Centro UNEP de Frankfurt School publicada el miércoles.

Aunque los compromisos de Gobiernos y compañías para nuevas fuentes renovables continúan en un total de US$1 billón para 2030, este panorama es débil en comparación con los US$2,7 billones de inversión en energía verde en la última década. Sin embargo, el monto invertido podría fácilmente terminar siendo mucho más dado que no todas las instalaciones renovables siguen los objetivos gubernamentales o corporativos.

«La energía limpia está en una encrucijada en 2020», dijo Jon Moore, director ejecutivo de BNEF. «La última década fue de gran progreso, pero los objetivos oficiales para 2030 están muy por debajo de lo que se requiere para abordar el cambio climático».

Un informe histórico de las Naciones Unidas en 2018 indicaba que el mundo debe invertir US$2,4 billones en energía limpia cada año hasta 2035 y reducir el uso de energía con carbón a casi nada para 2050 para así evitar daños catastróficos debidos al cambio climático.

Los compromisos de gasto se traducirán en 826 gigavatios de nueva capacidad de energía renovable no hidroeléctrica para 2030, por debajo de los niveles alcanzados en 2019.

Las cifras, relativamente mediocres, surgen en un momento en que Gobiernos gastan billones de dólares para impulsar las economías tras el impacto del coronavirus. Algunos, como la Unión Europea y Alemania, han priorizado el clima en sus planes.

«Si los Gobiernos aprovechan el precio cada vez más bajo de las energías renovables para priorizar la energía limpia durante la recuperación económica de Covid-19, darían un gran paso hacia un mundo natural saludable», dijo Inger Andersen, director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

La energía renovable nunca ha sido más barata. Los costos de la energía solar y eólica han disminuido constantemente en la última década a medida que Gobiernos respaldaron a industrias verdes y los costos de financiamiento disminuyeron.

La inversión en energías renovables se estancó el año pasado cuando China e India desaceleraron su tasa de instalaciones.

Aun así, el porcentaje de generación global a partir de tecnologías renovables aumentó a 13,4% en 2019, desde 12,4% en 2018.

Un área para el crecimiento parece ser la energía eólica marina, que tuvo una inversión de US$29.900 millones el año pasado, el nivel más alto de la historia.

La ganancia de 19% del año anterior fue impulsada por inversiones en mercados más nuevos como China y Francia.

Los parques eólicos en alta mar han estado creciendo en aguas poco profundas y podrían expandirse rápidamente en los próximos años gracias a tecnologías flotantes que abrirían aguas más profundas a la energía renovable.

Fuente: Pauta