Preocupa daño arqueológico y contaminación en Chiu Chiu

    Fuente: www.mercuriocalama.cl, lunes 10 de julio de 2006.

    Preocupación existe en la comunidad de Chiu Chiu por los efectos sobre el medioambiente que estaría produciendo la gran minería en el lugar, especialmente por la cercanía del Tranque de Talabre que ya se encuentra a unos 6 kilómetros de la comunidad, esto según lo dio a conocer el Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas, tras una visita que realizó al territorio Aymara, Atacameño o Lickan Antay y Quechua.

    La comitiva integrada por José Aylwin Oyarzún, director del Observatorio y por Nancy Yáñez Fuenzalida, abogada, encargada del Área de Investigación de la misma institución, presentaron un informe donde se da a conocer “la problemática del poblado por la destrucción de sitios arqueológicos y contaminación del ayllo Lickan Antay de Chiu Chiu, como consecuencia de la expansión del tranque de relave de Talabre”.

    Esta expansión se debería a que Codelco Norte ha formulado un nuevo Plan de Negocios y Desarrollo que contempla la transición a minería subterránea del rajo Chuquicamata. Este proyecto de expansión Integrado Mina Concentrado, contempla el desarrollo de Mansa Mina y la ampliación de la línea de tratamientos de minerales de 182.000 tpd. a 230.000 tpd. de tratamiento diario, para el período 2004–2008, con una inversión de U$ 2.022 millones de dólares

    Según Wilson Galleguillos, presidente de la Comunidad de Chiu Chiu, la expansión del plan minero ha generado graves consecuencias para las comunidades aledañas a los establecimientos mineros debido al aumento en la zona de inundación del tranque de relave de Talabre, por lo que, según la comunidad, no se han tomado las medidas necesarias de mitigación por eventuales daños. “Estamos demasiado cerca del relave y por esta razón hemos tenido conversaciones con la ministra de Minería, hemos hablado con los ejecutivos de Codelco para así poder llegar a un convenio para que ellos compensen los daños y prejuicios a la comunidad de Chiu Chiu, porque no queremos intermediarios. Vamos a hacer un seguimiento continuo con reuniones de trabajo una vez al mes con la empresa minera. Se van a hacer monitoreos y un trabajo en conjunto para abordar este problema, porque nosotros estamos trabajando por el bien de la comunidad”, sostuvo Galleguillos

    Además, la expansión del tranque según el presidente de la comunidad ha generado inundación de sitios arqueológicos y de vegas y bofedales de propiedad ancestral de la comunidad indígena San Francisco de Chiu Chiu, sitios que fueron solicitados por la comunidad a la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena y al Ministerio de Bienes Nacionales, como espacios patrimoniales conforme a las disposiciones del artículo 19 de la Ley 19.253 sobre Protección, Fomento y desarrollo de los Indígenas.

    En el sitio se encontraban vestigios arqueológicos de los antiguos asentamientos Lickan Antay y la huella caravanera que unía la ruta Cobija–Potosí, situación que fue reafirmada por el antropólogo de la Universidad Católica del Norte Alonso Barros, quien manifestó que “hoy la huella tropera que va desde Cobija a Potosí esta inundada por el relave de Talabre, ese es un vestigio patrimonial arqueológico cuya historia está destruida para siempre. Ante esto trató de oponerse la comunidad de Chiu Chiu, pero si tu tratas de oponerte a una empresa que genera millones de dólares tiene poco peso y lo que hay que entender que esto no es un asunto político sino un problema cultural, valoramos o no valoramos el patrimonio que tenemos y si los valoramos como el camino del Inca, hay que protegerlo a toda costa y eso no se está haciendo”.

    Otra denuncia, también relacionada al tranque de Talabre, es el aumento de la contaminación por polvo en suspensión conteniendo residuos contaminantes, los que saturan el aire del poblado, siendo trasladados por el viento que levanta las costras que se forman en la ribera del tranque, efectos en la salud de la población y los cultivos que no se han determinado.

    Denuncia

    Ante esta denuncia hecha por primera vez a fines del año pasado al Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas, la abogada de esta entidad Nancy Yánez dio a conocer que ellos están haciendo un estudio del impacto de la gran minería en territorio indígena, pero que estaba comenzando y con esta investigación pretenden determinar cuáles son los impactos producidos por el Tranque de Talabre y con esto tomar acciones legales. “Nosotros al ir para el sector constatamos que había una situación de contaminación y nos reunimos con la comunidad en esa oportunidad, donde los habitantes manifestaron que querían evaluar lo que está sucediendo. Sabemos que la situación de Chiu Chiu es complicada, por eso nos hemos acelerado las condiciones para hacer un trabajo serio desde ahora en la zona”, sostuvo Yáñez.

    Sin embargo, ante esta situación el gerente de Comunicaciones de Codelco Norte Roberto Vial reconoce las inquietudes que tiene la comunidad de Chiu Chiu sobre el desarrollo del tranque Talabre, como también el patrimonio arqueológico que hay en él y por ello han realizado diversas conversaciones con los pobladores y dirigentes de la zona sobre este tema. Es por eso que ellos mismos han llevado a los pobladores a la zona, con plano en mano, para que conozcan lo que se está haciendo en el sector. En tal sentido, Vial manifestó que División Codelco Norte está operando con la legalidad vigente y en materia del tranque Talabre cuenta con los derechos superficiales y mineros inscritos en el Registro de Hipotecas y gravámenes del Conservador de Bienes Raíces de Calama, aunque el terreno del tranque es del fisco chileno pero su uso y goce de acuerdo con esta inscripción es por parte de Codelco Norte.

    Además, Vial dio a conocer que el subsuelo esta amparado por las concesiones mineras de explotación denominadas Arauco, Talabre, San Salvador, San Carlos, Chiu Chiu y Salar y desde el punto de vista operacional este tranque está autorizado por el Servicio Nacional de Geología y Minería mediante la resolución 62 del año 1987 y el SAG (Servicio agrícola ganadero) establece que el proceso de inundación del tranque ocupará terrenos que no tienen aptitud agrícola”.

    En tanto, el caso de la denuncia hecha por la comunidad referente a que la expansión del tranque ha generado inundación de sitios arqueológicos y de vegas y bofedales de propiedad ancestral de la comunidad indígena de San Francisco de Chiu Chiu, Vial reconoce que esto no ocurre porque según el ordinario 5338 de la dirección ejecutiva de Essan esta área se encuentra fuera de bofedales y vegas, así como fuera de los acuíferos que alimentan vegas y bofedales, resolución de la dirección general de aguas del 8 de octubre de 2003.

    Mansa mina

    En los pobladores existían dudas sobre la puesta en marcha del proyecto Mansa Mina, el cual, con la ampliación de la línea de tratamientos de minerales, aumentaría el embalsamiento del tranque y por tanto, afectaría a la población, situación que, según Roberto Vial, fue evaluada por la empresa por lo que se realizó un estudio de impacto ambiental al proyecto Mansa Mina el 7 de diciembre del 2005, donde la Corema autorizó el aumento de la capacidad de embalsamiento del tranque de relave, resolución exenta 0311-2005.

    Otras de las medidas que se van a adoptar ante esta expansión del lugar es elevar los actuales muros de contención del tranque en al menos 10 metros, pero según Wilson Galleguillos “esto es una cosa de parche porque el polvo tarde o temprano va a llegar a la comunidad”.

    El tema sobre el polvo en suspensión también fue analizado por Vial quien reconoció que en ciertas épocas del año, por la velocidad y la dirección de los vientos, no sólo se levanta polvo del área tranque de relave sino de otros sectores por ser este un territorio desértico, “ese polvo en suspensión efectivamente pueden transitar y llegar en cierto momento a Chiu Chiu, es por eso que en el proyecto de Mansa Mina se pensó en que puede haber un efecto en el tratamiento y en el proceso con la actividad, por lo que nosotros vamos a instalar estaciones de monitoreo que estén conectadas, ojalá en tiempo real con la sede social de la comunidad”, para que ellos verifiquen el impacto ambiental que pueda haber en este sentido”.

    Sin embargo, a pesar de estas denuncias hechas por la comunidad no se ha presentado ninguna demanda por parte de ellos a la Secretería Regional Ministerial de Salud para que actúe ante esta problemática según dio a conocer el propio seremi del ramo, Enrique Castro. “Desde que asumí este cargo y al conversar con el jefe de unidad de acción sanitaria no tenemos denuncias al respecto de parte de la comunidad de Chiu Chiu sobre la contaminación existente por el polvo en suspensión que trae el tranque de Talabre y cómo este puede afectar a la población. Ahora si esto le importa a la comunidad deben enviar una carta certificada y nosotros vamos a tomar su denuncia en serio y le daremos una respuesta en el tiempo, como también esta denuncia se puede hacer ala Secretaría del Medio Ambiente”.

    Daño Arqueológico

    Ante el posible daño en dunas arqueológicas y la destrucción que la comunidad de Chiu Chiu manifiesta de la ruta de Cobija-Potosí, el gerente de Comunicaciones de Codelco Norte es enfático en decir que están muy preocupados en materia de protección de patrimonio cultural. Es por eso que han visitado la zona con la directiva y medios de prensa “podemos decir que se efectúo un trabajo intenso con el objetivo de identificar los sitios que necesitan salvataje, rescate o protección junto a especialistas que contratamos como el arqueólogo Lautaro Núñez, que cuenta con una alta experiencia”

    Además, reconoce que con la información y el levantamiento se solicitó al Consejo de Monumentos Nacionales un plan de rescate y conservación de estos sitios. “Este consejo nos autorizó al rescate de tres sitios arqueológicos amenazados por el desarrollo del tranque y cada vez que el avance de la depositación de relave se acerca a sitios arqueológicos hay que solicitar al Consejo de Monumentos Nacionales nos autorice conforme a lo que me autoriza la ley”.

    Vial recalca que la empresa siempre ha tratado de hacer y llevar a cabo los trabajos apegados a la ley cumpliendo con la reglamentación no sólo legal sino que también la reglamentaciones que emanan de direcciones especificas del Estado Chileno, “Nosotros estamos preocupados y le damos importancia al patrimonio cultural. No podemos de acuerdo a nuestra política de sustentabilidad alterar sitios arqueológico y de ello tenemos innumerables muestras, inclusive cuando cometemos errores nosotros lo reparamos como fue el caso de la bajada de Taira”.-