Propuestas presidenciales: ¿Cuándo Chile dejará de iluminarse con carbón?

El gran ausente en los discursos de la campaña presidencial ha sido el medio ambiente, así lo describen diferentes analistas. La administración de las aguas y la renovación de la matriz energética han aparecido como los tópicos presentados en las propuestas programáticas de Guiller y Piñera, pero la gran pregunta es cómo se avanzará en la eliminación del carbón en la producción de energía.

Dentro de las principales propuestas publicadas en el programa de Sebastián Piñera, se encuentra el restablecimiento de la certeza jurídica de la propiedad privada de los derechos de agua, esto implica retroceder al año 2013 y echar por tierra todo lo avanzado en las interminables sesiones de la Cámara de Diputados y las que hoy se están dando en el Senado.

“En el Congreso están a punto de concluir una reforma al Código de Aguas de 1981 con el objeto de establecer el derecho humano al agua, definir las prioridades de uso y darle protección a la fuente. Lo que ha señalado el programa de Guiller, es un compromiso de continuar con esta tramitación en su gobierno y darle urgencia, con el objeto de que el país pueda satisfacer las necesidades de las personas y después, los requerimientos de las actividades con fines de lucro, así como abordar los problemas de seguridad hídrica que trae el cambio climático. El programa de Piñera, sin embargo, declara estar en contra de la reforma y señala que va a reforzar el agua como propiedad privada. Claramente lo que se está señalando con ello es que va a bloquear la reforma que hoy está en curso”, explica Sara Larraín, Directora de la Fundación Chile Sustentable.

En este sentido, Guiller ha tomado cierta posición en esta discusión de la reforma a la legislación de aguas, a la que Michelle Bachelet le quitó urgencia. Esto puede ser  una estrategia un tanto compleja, ya que la industria agropecuaria y minera sin duda reaccionarán polarizando aún más la discusión. Incluso la propuesta programática de Guiller hace mención a un sistema de información de uso de aguas que hasta hoy no existe, ya que gran parte de los datos sobre la utilización de este recurso está en manos de privados y grandes empresas que resguardan celosamente esta información.

Mientras tanto, el candidato Piñera anticipa que comenzará con el mapeo de los acuíferos subterráneos para incrementar su capacidad, según las necesidades que conlleva un mayor desarrollo económico.

Cambio en la matriz energética

Los candidatos han hecho eco de la política 2050 que plantea llegar a ese año con una nueva matriz energética que sea renovable y que tenga una baja tasa de emisiones de gases efecto invernadero al ambiente. Sin embargo, el país ha sido testigo de cómo los diferentes proyectos, como las centrales de paso en Lago Ranco, central Tranguil en Panguipulli y Dominga, han causado atropellos constantes a las comunidades.

El caso es que, aun cuando, son proyectos que tienden a la sustentabilidad, su relación comunitaria no dice relación con esto. Es más aún siendo proyectos de energías renovables no convencionales, se están desarrollando bajo el mismo esquema, modelo y visión de los proyectos energéticos tradicionales y, en ese sentido, no hay una conversación previa con las comunidades. Incluso las grandes empresas eléctricas forman parte de la asociación de generadoras de energías renovables no convencionales, lo que sin duda llama la atención. Si este desarrollo continua así, vamos a tener en esta nueva matriz el mismo modelo que se ha venido dando hasta ahora”, profundiza Paola Vasconi, experta en cambio climático.

Si bien es cierto, la discusión de cuántas nuevas plantas solares y eólicas de producción energética se construirán en los próximos gobiernos es fundamental para renovar la matriz, hay temas a tocar antes de eso y es que “una discusión ausente en términos energéticos es cómo nuestro país va a salir de los combustibles fósiles, esa discusión si que no se ha dado. No hay ninguna candidatura que diga cuándo va a ser el fin del carbón en nuestro país, que solo en 2016 representó el 40 por ciento de la generación eléctrica de nuestro territorio”, explica Vasconi.

Las propuestas de desarrollo energético de Sebastián Piñera establecen actividades tendientes a desarrollar un modelo de gestión ambiental, la que alimentará indicadores que facilitan la comercialización de Bonos de Carbono, los cuales se basan en la cantidad de toneladas de gases efecto invernadero que una empresa, organización o país, es capaz de bajar en sus operaciones.

Este mercado es una justificación que encontraron los países más industrializados para resolver con dinero el problema del cambio climático, ya que propician que los países más pequeños se hagan cargo de hacer planes de descontaminación que se suponen impactan a nivel planetario, mientras las potencias siguen contaminando sin ningún parámetro.

“Sin duda el planteamiento de la derecha tiene que ver con lo tradicional en términos de su foco, que es entregar soluciones e ir más enfocado en la soluciones de gestión que en la soluciones de los problemas estructurales, como proteger el patrimonio ambiental y los recursos ambientales que son el principal sustento del país”, puntualiza Paola Vasconi.

Es así que “en temas de energía, ambos candidatos señalan la necesidad de ir a una matriz limpia producto del cambio climático, pero si se lee con calma el programa de Piñera se puede ver que está concentrado en una profundización del mercado de la energía y no hay una vinculación del desarrollo energético con el desarrollo del país.  Yo creo que es urgente que se pronuncien sobre qué va a hacer Chile respecto al carbón, o si vamos a seguir permitiendo que hayan cinco zonas de sacrificio donde están concentradas las 29 termoeléctricas a carbón y que estos territorios sigan estando saturados de contaminantes  que enferman a sus comunidades”, cuestiona Sara Larrain.

Fuente: Diario U. de Chile