Puntilla sigue pasos de Hidroaysén y pone en venta derechos de agua de cuatro proyectos

La eléctrica busca deshacerse de los derechos de las iniciativas hidroeléctrico Allipén, Claro de Rengo y Teno, que en su conjunto suman 115 MW.

La sociedad de Enel y Colbún, Hidroaysén, no será la única en optar por renunciar a los derechos de agua de los proyectos que han desechado.

Y es que Eléctrica Puntilla, ligada a los Canalistas del Maipo, informó a sus inversionistas que pondrá a la venta los permisos de tres iniciativas que tenían en carpeta: Allipén (69 MW), Claro de Rengo (7 MW) y Teno (39 MW), los que suman unos 115 MW.

“Con fecha 23 de noviembre el directorio de Eléctrica Puntilla, acordó poner a la venta los derechos de aguas de los proyectos Allipén, Claro de Rengo y Teno. En caso de no recibir, la sociedad, ofertas de compra, se considera renunciar a dichos derechos de aprovechamiento de aguas”, comentó la empresa en sus estados financieros.

Con esta decisión, la compañía desechará tres de los cinco proyectos que tiene en desarrollo. Los únicos que se mantendrán serán las hidroeléctricas Tinguiririca (30 MW) y Lontué (140 MW), además de la Central Ñuble, con una potencia de 136 MW, que inició su construcción en 2014. Sin embargo, la fecha para su puesta en marcha se ha modificado múltiples veces. La última actualización apunta a 2022, cinco años después de su plazo inicial.

Los derechos de agua que planea traspasar Puntilla fueron adquiridos en 2013 a CGE, Enerplus y Transnet, en una transacción que también incluyó los activos del proyecto Ñuble, la Línea de Transmisión de San Fabián, Ancoa y los proyectos Tinguiririca y Lontué. Toda esta operación implicó un desembolso de US$87,8 millones y se realizó a través de un proceso de licitación privada.

“Esta adquisición responde a la estrategia de crecimiento de la empresa, que proyectaba al menos triplicar su capacidad en los próximos cinco años”, indicó la compañía al cerrar el negocio cuatro años atrás. Ahora, todo apunta a que la estrategia de Eléctrica Puntilla cambió como consecuencia de las condiciones del mercado eléctrico, con una menor demanda y una mayor presencia de las generadoras renovables no convencionales, que destacan por su bajo costo.

Al menos así delineó el gerente general de la empresa, Alejandro Gómez, en una entrevista con PULSO publicada en octubre. “Los grandes proyectos hídricos que hay en este minuto, entre ellos Ñuble, están todos detenidos o en proceso de construcción muy lento, esperando una visión de precios un poco más estable. En este minuto la oferta de renovables es muy grande, pero también está el tema que la demanda está muy baja, porque todos los proyectos mineros están detenidos”, dijo.

Consultado oficialmente la empresa, declinó referirse al tema.

Menor dotación

Adicionalmente, en los estados financieros de la empresa también se observa una reducción significativa de la dotación del proyecto Central Ñuble. Y es que si al 30 de septiembre de 2016 dicho proyecto tenía una dotación total de 28 personas, un año después ésta se ha reducido un 40% a 17 trabajadores. Este proyecto de hidroeléctrica ha sufrido una serie de complicaciones en su construcción, desde el término anticipado de uno de los contratos de construcción a sobrecostos, lo que ha significado el retraso de la puesta en marcha del mismo.

Fuente: Pulso