¿Qué pasa con las demandas ciudadanas de Huasco y el cierre de las centrales Guacolda 1 y 2 de AES GENER?

Entre marzo y mayo de este año, la sociedad civil de la comuna de Huasco ha venido denunciando los altos niveles de contaminación que han debido soportar en plena pandemia del COVID-19 producto del funcionamiento de las centrales termoeléctricas a carbón de AES GENER. Asimismo, se han organizado para enviar una carta al Ministro de Energía demandando el cierre de las centrales termoeléctricas Guacolda 1 y 2 para los años 2022 y 2023, respectivamente. Esta exigencia se suma a la petición que ya había sido comunicada formalmente en la segunda reunión anual del Concejo para la Recuperación Ambiental y Social (CRAS) de Huasco, el día 12 de Marzo. A la fecha ninguna de estas solicitudes ha sido respondida ni por la autoridad ni por la empresa aludida.

Mientras las demandas ciudadanas son ignoradas por las autoridades, en estos mismos dos meses el gobierno de Chile ha presentado dos grandes políticas ambientales que en los próximos 30 años suponen guiar el desarrollo del país: (1) La actualización de la Contribución Nacional Determinada (NDC) para reducir emisiones y enfrentar el cambio climático, y (2) el lanzamiento del proceso participativo para la elaboración de la Estrategia Climática a Largo Plazo 2050. Ninguna de las dos, hace mención a las zonas de sacrificio, como Huasco, que llevan décadas demandando mejores condiciones socioambientales para vivir.

Esta desconexión entre las demandas ciudadanas y las políticas ambientales ha ocurrido por años en nuestro país, en donde pareciera que los términos que utilizan las autoridades como “sustentabilidad”, “medio ambiente” o “libre de contaminación” están vacíos de significados. El cambio climático y la contaminación tienen rostros, y esos rostros son los habitantes de las zonas de sacrificio que, como en Huasco, llevan 25 años sufriendo con malas condiciones de salud por culpa de la contaminación ambiental, 25 años demandando mejoras en su calidad de vida, y que en lugar de discursos vacíos lo que necesitan son respuestas y planes concretos para sus necesidades.

La historia de contaminación y vulneración de los derechos de los habitantes de Huasco debe terminar, y con ello los habitantes necesitan comenzar desde ya con una planificación de medidas de reconversión laboral y productiva coherentes con un desarrollo más sustentable para la comuna y la región. El Estado tiene que hacerse cargo de esto, partiendo en primer lugar, por tener la decencia de responder y acoger las históricas demandas de los ciudadanos de Huasco.

Claudia Fuentes Pereira, encargada de proyecto de descarbonización

Publicada en El Mercurio de Atacama