Radiografía a la contaminación

Tres urbes muestran cómo se comporta el esmog: Coyhaique tiene el equivalente a seis veces una emergencia, mientras que Santiago y Temuco hacen crisis por la noche si el frío apremia.

Los coyhaiquinos cuentan que no sólo perciben un fuerte olor a leña quemada durante el invierno, sino también a basura,  que sirve como combustible para calentar los hogares. Pero evitan mencionar que su ciudad posee la peor calidad de aire del país, por los altos índices de material particulado fino (MP 2,5) generados, en especial, por el uso de biomasa. Los vecinos explican que vivir con varios grados bajo cero en esta época del año, y pagar cuentas caras por energía limpia, lleva a que los patagones invisibilicen el problema del esmog.

La situación de la capital de la Región de Aysén es descrita en un estudio realizado por el investigador del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile y socio de la firma Meteodata, Rainer Schmitz. Allí se confirma que esa urbe posee los mayores registros de polución en cuanto a sus promedios diarios, como también en sus puntos más altos o peaks.

El análisis contempla la realidad de esa comuna patagónica, además de Temuco y Santiago, por tratarse de zonas que superan la norma diaria de contaminación y poseen alta cantidad de habitantes potencialmente afectados. El informe revela que Coyhaique alcanzó el mayor índice de polución de las tres comunas, el 24 de junio pasado, con 2.876 Icap (Indice de Calidad de Aire por Partículas o Icap). Esa cifra equivale a casi seis veces más que lo que establece la norma para declarar una emergencia ambiental (500 Icap), cuando la calidad de aire se torna peligrosa (ver infografía).

Schmitz sostiene que también se analizó el ciclo de la contaminación durante el día y se determinó una tendencia: en Coyhaique se ve un aumento de la polución a las once de la mañana (cuando se empieza a cocinar en los hogares), luego baja y, posteriormente, se aprecia un ascenso durante la tarde. Así, se llega al mayor nivel a las 20 horas, cuando se encienden las estufas.

En Temuco, el peak  de esmog se da al llegar la noche en Temuco y Padre Las Casas, lo que podría explicarse por la mayor cantidad de estufas: el 80% de las casas utiliza leña.

Sobre este panorama, los habitantes de esas ciudades sostienen que el material particulado tiene un impacto claro en la salud (ver notas secundarias).

Santiago

Según el Ministerio de Medio Ambiente, seis millones de personas están expuestas a la contaminación del aire en Santiago. Y las cifras muestran que la concentración por material particulado ascendió a 636 Icap, como promedio, el 21 de junio  pasado, precisamente cuando ocurrió la emergencia ambiental. Las emisiones, sin embargo, ya se habían dispararado en las jornadas previas: hubo un máximo de 1.080 puntos, el 19 de junio de este año.

El académico de la U. de Chile afirma que, si se compara este año con 2014, la carga de MP 2,5 ha subido en las tres comunas monitoreadas. La Región Metropolitana tuvo un 19% más de contaminación que el año pasado, Temuco subió un 17% y Coyhaique registró un 7% más de polución que el invierno pasado.

Planes 

Gianni López, director del Centro Mario Molina, afirma que en la Región Metropolitana se ha producido en los últimos años “un estancamiento” en la calidad de aire. Añade que la “gran” baja de la polución se presentó en los ‘90 por la modernización del transporte y mejoras en el combustible. A partir de 2000, dice,  el escenario cambió, pues la polución ya no descendió de 25 microgramos por metro cúbico (la norma indica que hay daño en la salud sobre esa cifra).

“La situación que se ve hoy se debe a que las grandes fuentes responsables de la contaminación requieren un esfuerzo mayor de control y financiamiento”, dice. López añade que, según un estudio realizado por ese centro para el Ministerio de Medio Ambiente, tan sólo en Santiago, se deberían invertir US$ 700 millones para mejorar en calidad de aire y disminuir los episodios críticos al 2020.

El experto asegura que debe haber una fuerte inyección de recursos en el país para aislación térmica de viviendas, modernizar los calefactores  y exigir filtros a fuentes móviles como camiones, para disminuir así su carga de esmog. También apunta a que la industria que genera emisiones comience un proceso de revisión técnica de sus instalaciones.

Meteorología

Rainer Schmitz agrega que otro factor para entender por qué persiste un alto esmog en esos lugares, es la meteorología. Sostiene que, por ejemplo, cuando Coyhaique marcó su máximo punto de MP 2,5 del año, se registraron -6°C en la comuna. De esa manera, se puede determinar las bajas temperaturas gatillan el uso de biomasa, la que sube de inmediato los índices. “Si  la industria fuera la responsable, la contaminación se mostraría estable durante el día”, afirma.

Patricio Pérez, investigador de la U. de Santiago, señala que el empeoramiento de “las condiciones meteorológicas como ventilación y precipitaciones han impactado en la calidad del aire”.

¿Dan resultado las restricciones que se aplican durante los episodios en las ciudades? Pérez plantea que “no hay relación directa entre las medidas y concentraciones de material particulado, porque la ventilación es determinante. Si hay menos partículas debido a la paralización de fuentes fijas y móviles y no hay viento, no se descontamina”. Pero las condiciones podrían  mejorar hoy: se espera que persistan los efectos del sistema frontal que ingresó a la zona central.

Fuente: La Tercera