Regiones de Atacama y Coquimbo serán las más afectadas por cambio climático

    Uno de los escenarios más pesimistas es que los tiempos de sequía tendrán una mayor duración, tras eso las lluvias serían extremas y además habría un aumento de las temperaturas de las ciudades interiores.

    Chile es considerado uno de los países amenazados por el cambio climático según se desprende de los dichos de la Presidenta Michelle Bachelet en el marco de la 22 Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP22), que se celebra en la ciudad de Marrakech, en Marruecos.

    El fenómeno fue acuñado para señalar un cambio estable y durable de la distribución de los patrones del clima en periodos de tiempo que pueden ir de décadas hasta millones de años. En nuestra región ya se han visto algunos de sus efectos el pasado 25 de marzo de 2015, cuando tras lluvias persistentes en la alta cordillera se produjeron 17 aluviones simultáneos, los que afectaron desde la región de Antofagasta hasta la de Coquimbo.

    Precipitaciones

    El subsecretario de Medio Ambiente Marcelo Mena explica que el cambio climático es un hecho real, y por el cual Chile está preocupado, según explica «el tema del cambio climático no es de creer o no creer si no de enfrentar o no hacerlo. Ignorar el cambio climático es un error considerando que los efectos que se avecinan no son un acto de fe, son reales».

    Y para ello existen escenarios más pesimistas que otros, pero que en común se soportan en el modelo de que la sequía en el norte podría ser más prolongada.

    Marcelo Mena explicó que en el panorama «en general hay un aumento de temperatura proyectado para la zona continental no costera y eso se amplifica en las ciudades muchas veces, por la ausencia de áreas verdes», otro efecto identificado es «la reducción de precipitación, pero eso trae consigo que cuando llueve lo hace en extremos, esas son situaciones que ocurren cada vez con más frecuencia como sucedió el año pasado en Copiapó», indicó.

    «Con el cambio climático ocurre que al aumentar la temperatura de la atmósfera, la capacidad de agua que puede tomar es mayor y cuando llueve lo hace en mayores cantidades, por lo tanto tenemos que prepararnos», explicó el subsecretario Mena.

    Análisis

    Un experto en el tema es Cristóbal Juliá, meteorólogo de la ciudad de La Serena y que formó parte del equipo de profesionales del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (Ceaza). En su opinión si Chile es un país afectado, las regiones de Atacama y Coquimbo son «particularmente sensibles».

    Juliá expone el escenario más pesimista, ese que podría ocurrir de acá a 50 años si es que no se hiciera nada por frenar o revertir los efectos de este proceso mundial, y no es muy alentador. Situaciones como la posible desaparición del bosque de Fray Jorge, algo impensable el día de hoy, podría ser la realidad del norte en un momento extremo de cambio climático.

    Entre los impactos que pronostica el meteorólogo, el principal es una disminución importante de las precipitaciones, además del avance del desierto que cambiaría el paisaje. «La región de Coquimbo va a tener un aspecto muy parecido a lo que es Copiapó. Es decir mucho más desértico. Mucho de lo que es la flora nativa de acá, que se ha ido adaptando a los distintos cambios, tiende a desaparecer», sentencia Juliá.

    «Hay distintos escenarios que se manejan a nivel de cómo avanza el cambio climático, en el escenario más pesimista que el avance sea rápido y no hay mucho de lo que podamos hacer nosotros. De aquí a 50 años se van a ver los efectos del cambio climático que ya se están percibiendo como; altas temperaturas anormales en los periodos de invierno, en la escasez hídrica las sequías que duran por muchos años», agrega Juliá.

    Durante el 2015 y el 2016 se percibió un aumento de las precipitaciones pero la tendencia a futuro es clara. «A partir del próximo año se retoma esta tendencia a la escasez hídrica que ya no se va a hablar de 5 años sino que van a ser sequías más prolongadas de 15 años, de hecho estaríamos hablando en un periodo de 5 años de la falta de lluvias».

    Incluso los efectos beneficiosos de la corriente del Niño se perderían puesto que su impacto en la actualidad abarca desde las regiones de Atacama a la del Biobío, mientras en el futuro se producirían al sur del país.

    Medidas

    El Estado está consciente de lo que ocurre y desde hace un tiempo está trabajando en distintas alternativas para el país. Precisamente en Iquique hoy se inaugura el Primer Consejo Regional de Cambio Climático, iniciativa que operará en la modalidad de los Comités de Emergencia, pero estudiando y aplicando medidas a nivel local. Esta misma institucionalidad se replicará en los próximos meses en Atacama.

    Asimismo el subsecretario Marcelo mena explica que «la sequía tiene un problema que puede facilitar condiciones de desierto y por eso tenemos que trabajar en cambio climático, por ello en la semana pasada Conaf y el Ministerio de Agricultura, junto al Consejo de Ministros, aprobamos el Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales que tiene por objetivo recuperar 100 mil hectáreas de terreno que ha sido degradado y reforestar esas 100 mil hectáreas con bosque nativo».

    La autoridad también dice que «se lanzó con Corfo la iniciativa de Minería Solar que tiene grandes ventajas porque tiene por objeto introducir mucho mayor energía renovable en los procesos minero y también fomentar el desplazamiento de camiones diesel por otros de tecnologías más limpias. Con la inauguración de plantas solares empezamos a adoptar los segundos pasos, esto va a hacer que la matriz energética sea mucho más limpia», son solo algunas de las propuestas y compromisos de país en el tema según indica.

    Fuente: Diario de Atacama