¿Revive HidroAysén? Ejecutivos sondean con el Gobierno cambios al proyecto para viabilizarlo

Hace algunas semanas, el gerente general de HidroAysén, Camilo Charme, se reunió con el secretario ejecutivo de la CNE para debatir cambios a la Ley Eléctrica. En Colbún, uno de los socios dicen estar «convencidos del potencial hidroeléctrico de Aysén».

HidroAysén se niega a morir.

Si bien la iniciativa -cuya propiedad comparten Colbún y Endesa Chile- perdió su permiso ambiental en manos del Comité de Ministros, sus ejecutivos están analizando diversas fórmulas para aprovechar el potencial hidroeléctrico de los ríos Baker y Pascua y, en particular, de sus derechos de agua.

Esto, justo en momentos en que el Ejecutivo está impulsando la elaboración de una nueva política energética en Aysén, que tiene por objetivo zanjar la discusión sobre si se podrá o no utilizar los recursos hidroeléctricos que tiene la región austral.

En esa línea, hace algunas semanas se reunieron el gerente general de HidroAysén, Camilo Charme, con el secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía, Andrés Romero. ¿El objetivo? Según consta en el sitio de Ley Lobby, fue “Modificación DFL N°4 Servicios Generales de Electricidad”.

En la audiencia, que se extendió por media hora, el ejecutivo solicitó conocer más antecedentes sobre la estrategia energética del gobierno en la zona de Aysén, además de requerir información sobre el concepto de “polos de desarrollo” incorporado en la Ley de Transmisión, y que consiste en zonas de potencial eléctrico que mantienen en común una línea de transmisión.

“Se entenderá por polos de desarrollo a aquellas zonas territorialmente identificables en el país, ubicadas en las regiones en las que se emplaza el Sistema Eléctrico Nacional , donde existen recursos para la producción de energía eléctrica proveniente de energías renovables, cuyo aprovechamiento, utilizando un único sistema de transmisión, resulta de interés público por ser eficiente económicamente para el suministro eléctrico”, señala la propuesta de cambio legal.

Justamente, el Gobierno decidió dejar fuera de esta figura a la Región de Aysén.Apertura. Aquí radica el interés de HidroAysén, según fuentes ligadas a la compañía. Esto último porque un cambio a la normativa podría beneficiarlos y darle viabilidad al proyecto.

En esa línea, las socias incluso estarían dispuestas a disminuir el tamaño de las centrales, explican en la industria.

“En Colbún seguimos convencidos que el potencial hidroeléctrico de la Región de Aysén presenta beneficios para el crecimiento del país y que la opción de participar en él representa una fuente potencial de generación de valor de largo plazo para la empresa”, afirma una de las socias, de manera oficial. Endesa, el otro socio, decidió no emitir comentarios.

En paralelo, la sociedad sigue jugando sus últimas fichas en la Justicia en dos frentes: la Corte de Apelaciones de Santiago, donde se libra una batalla por la revocación de derechos de agua hecha por la DGA a fines del año pasado y la Justicia Ambiental, que evalúa la legalidad de la revocación del permiso ambiental.

En el primer caso se esperan los alegatos para no antes del mes de agosto. Esto, luego que la compañía interpusiera un recurso de reclamación en contra de los decretos del Ministerio de Obras Públicas, entidad que resolvió -ocho años después de la solicitud del titular- denegar los derechos de agua no consuntivos adicionales que solicitaba la compañía, necesarios para la concreción de la iniciativa. Ello, aludiendo a razones de “interés nacional”.

Mientras, en las próximas semanas el Tribunal Ambiental de Santiago se pondrá de lleno a analizar la reclamación de la eléctrica por la revocación de su RCA. El argumento central de la resolución reclamada del Servicio de Evaluación Ambiental es que la decisión “representa una solución artificiosa creada discriminatoriamente por el Comité de Ministros sólo para mi representada, nunca antes aplicada, y que es errónea ante el derecho y falaz frente a los hechos”, sostiene el recurso presentado por los abogados Mario Galindo y Gonzalo Cubillos.

Fuente: Pulso