Tribunal ambiental confirma sanción de superintendencia a puerto de Luksic en Antofagasta

El Tribunal Ambiental de Santiago confirmó la sanción impuesta por la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) contra Antofagasta Terminal Internacional (ATI), compañía portuaria ligada a la familia Luksic. La multa de 1.538 unidades tributarias anuales -en torno a $850 millones- fue aplicada por el regulador ambiental en agosto pasado. También ratificó que la empresa deberá realizar acciones destinadas a la limpieza de la zona urbana aledaña al puerto de Antofagasta, en la que se han identificado altos valores de cobre, plomo, zinc y arsénico.

Fueron cinco las infracciones detectadas por la SMA a las resoluciones de calificación ambiental del proyecto. Entre ellas, destacan la emisión de polvo desde un galpón, la inexistencia en esa instalación de sitios fijos que segreguen concentrados de cobre, zinc y plomo, y la falta de sellado hermético del galpón de concentrados, entre otras.

Cumplimiento

El superintendente del Medio Ambiente, Cristián Franz, sostuvo que «este fallo nos deja muy contentos, porque confirma una vez más que el trabajo desarrollado en estos años por la SMA es un trabajo serio, objetivo y muy profesional que no busca otra cosa que hacer cumplir la ley vigente en Chile y que los titulares de proyectos respeten el Estado de Derecho, en este caso en materia ambiental».

Respecto de la medida de limpieza, que fue confirmada por el órgano judicial, el propio tribunal afirmó que su importancia radica en proteger un interés público, retornando la situación al estado anterior a los incumplimientos configurados.

En revisión

ATI, la compañía portuaria multada, reaccionó ante el fallo y sostuvo que se encuentra «en proceso de revisión del mismo para conocer los alcances de esta resolución y los pasos a seguir». La empresa aseguró que «las observaciones de la autoridad ambiental, que dieron origen a este proceso, fueron totalmente subsanadas en el plan de cumplimiento hace más de un año y la comunidad puede tener las garantías de que nuestras operaciones cumplen con los estándares establecidos».

Fuente: El Mercurio