Gerente de Enap por intoxicaciones 2018: «Creo es un problema de todos»

    «Francamente va a ser imposible detectar un culpable, porque, siendo responsables, aquí lo somos todos», aseguró ayer el gerente general de la Empresa Nacional del Petróleo, Andrés Roccatagliata, al exponer ante la Comisión de Medio Ambiente del Senado los detalles de la inversión hecha por la estatal tras los episodios de contaminación atmosférica que el año pasado provocaron miles de casos de intoxicación en las comunas de Puchuncaví y Quintero.

    Consultado por los senadores presentes sobre la asignación de responsabilidad que hicieron a la estatal tanto el Ministerio de Medio Ambiente como la PDI y el vínculo que habría con el trasvasije de petróleo iraní en el terminal de Quintero, Roccatagliata dijo que existen una serie de mediciones hechas después de los episodios ocurridos el año pasado, ninguno de los cuales ha podido asignar responsabilidades directas sobre alguna empresa.

    «Los resultados de los estudios no puieron determinar cuál es el causante de la situación de emergencia y la verdad es que lo que yo he concluido durante este tiempo es que, en lugar de haber un responsable, es la suma de empresas que llevamos trabajando mucho tiempo ahí lo que genera este tipo de episodios cuando se produce un efecto invernadero», explicó el ejecutivo, quien llegó al mando de la estatal justo en el momento en que se produjeron estos incidentes.

    Como evidencia de su argumento, el gerente comentó que la estatal suspendió la operación de su terminal de crudo luego del 24 de agosto, periodo en que se habían presentado 800 casos de intoxicación en los hospitales y consultorios de Quintero y Puchuncaví. Los pacientes, la mayoría escolares, se presentaban con síntomas como dolor de cabeza, vómitos, náuseas, y debilitamiento general.

    Poco comprensible

    «Desde esa fecha al 29 de septiembre, es decir, un mes y cinco días en que Enap no estaba operando, se presentaron otros 1.300 casos de intoxicación; entonces, resulta poco comprensible y reduccionista pensar que esto lo provocó un episodio ocurrido un mes antres», precisó Roccatagliata ante la comisión de senadores que, entre otros presentes, contaba con Isabel Allende, Guido Girardi y Kenneth Pugh.

    Con respecto a lo que enconcreto ocurrió, Roccatagliata dijo que «la Superintendencia de Medio Ambiente aún no ha dicho quiénes son los responsables y no lo ha dicho porque es muy difícil aludir a un solo responsable».

    Respecto de la «tesis del crudo iraní», que indica que la manipulación de esta sustancia habría provocado una nube tóxica que habría afectado a los habitantes de Quintero y Puchuncaví, el ejecutivo explicó que ninguno de los operadores que estuvieron en contacto con la sustancia vio afectada su salud.

    Sobre la inversión que Enap realizará tanto en su planta de Concón como en el terminal de Quintero para reducir las emisiones, controlar los gases fugitivos y minimizar los olores contaminantes, el gerente de la estatal dijo que estas alcanzan los US$ 212 millones, tanto en la implementación de una cogerenadora de energía -disminución del dioxido de nitrógeno, de azufre y monóxido carbono- lo que permitirá suspender el trabajo de dos calderas que son antiguas y han generado problemas.

    «Este es un proceso en el que esperamos poder ponerle el ‘cascabel al gato’, porque las comunidades de Concón, Quintero y Puchuncaví no puede seguir pagando las consecuencias de un proceso industrial», dijo el máximo ejecutivo de Enap.

    En la comisión, el senador Girardo dijo que existe un acuerdo transversal para que las empresas de la zona se somentan a evaluación ambiental.

    Martes 3 de septiembre de 2019

    Fuente: El Mercurio de Valparaíso