Movimientos Sociales Constituyentes: el bloque que articula la discusión ambientalista y feminista en la Convención

    La instancia de 13 convencionales (11 mujeres) se ha posicionado como una importante fuerza dentro de la Convención, la cual además se caracterizan por tener un fuerte vínculo con organizaciones territoriales. Tienen una vicepresidencia en la mesa directiva y tres coordinadoras en las comisiones temáticas.

    Movimientos Sociales Constituyentes (MSC) se ha posicionado como una de las fuerzas más importantes dentro de la Convención Constituyente. El grupo está conformado por 13 constituyentes, 11 mujeres y dos hombres, que tienen una larga trayectoria en la defensa del medio ambiente y en el feminismo.

    Desde que se instaló la Convención han logrado instalar importantes debates en el espacio respecto a la interpretación de la paridad y a los mecanismos de participación popular en el proceso constituyente.

    Sus integrantes son Alejandra Flores (Distrito 2), Cristina Dorador (D3), Constanza San Juan (D4), Janis Meneses (D6), Carolina Vilches (D6), Alondra Carrillo (D12), Alvin Saldaña (D15), Gloria Alvarado (D16), María Elisa Quinteros (D17), Bastián Labbé (D20), Vanessa Hoppe (D21), Manuela Royo (D23) y Elisa Giustinianovich (D28).

    Giustinianovich es la representante del grupo en la mesa directiva, puesto que comparte una de las ocho vicepresidencias de la Convención, mientras que Royo las representa en Derechos Humanos, Alvarado en Presupuesto y Dorador en Descentralización

    MSC tien como objetivos principales poner a los derechos humanos en el centro de trabajo constituyente, abogar por la libertad de las y los presos políticos e impulsar la refundación del Estado, dejando atrás el modelo subsidiario neoliberal, para construir un sistema plurinacional, descentralizado, que garantice el acceso a los derechos sociales, económicos, culturales y de la naturaleza.

    Antes de que se instalara la Constituyente, MSC ya estaba formando buenas migas con otros espacios de independientes, como los convencionales de escaños reservados y de la Lista del Pueblo, junto a quienes formaron la Vocería de los Pueblos, una de las primeras insrtancias de articulación de convencionales independientes de distintas procedencias . Con el paso de las semanas, el lazo se estrechó y se configuró un bloque junto con Chile Digno (Federación Regionalista Verde Social y Partido Comunista).

    Desde entonces, MSC se ha configurado como una importante fuerza en la Convención, recibiendo muchas veces el apoyo del Frente Amplio, Colectivo Socialista e Independientes No Neutrales.

    Sus definiciones políticas se basan en el vínculo territorial y la soberanía popular. Tienen como objetivos principales poner a los derechos humanos en el centro de trabajo constituyente, abogar por la libertad de las y los presos políticos e impulsar la refundación del Estado, dejando atrás el modelo subsidiario neoliberal, para construir un sistema plurinacional, descentralizado, que garantice el acceso a los derechos sociales, económicos, culturales y de la naturaleza.

    El motor político de MSC, tal como lo dice su nombre, radica en el deseo de dotar de soberanía popular a los pueblos y transformar el modelo social, cultural, político y económico. “Nos reúne el anhelo de generar transformaciones radicales, con fuerza colectiva, diversa, popular, plurinacional, feminista, ecologista, anticapitalista, descolonizante y disidente”, dice el Manifiesto del colectivo.

    Según indica el documento, MSC es “una articulación política de organizaciones sociales, gremiales, sindicales, ambientales, feministas, territoriales y de las primeras naciones” que se unieron tras la revuelta popular y que junto a los constituyentes –quienes actúan como voceros en la Convención– busca transformar el sistema, siendo la naturaleza y los territorios protagonistas de este proceso.

    El vínculo de las convencionales de Movimientos Sociales con la defensa del medioambiente y de los territorios tiene una larga trayectoria. El Movimiento de Defensa del Agua, la Tierra y la Protección del Medioambiente (Modatima) tiene a Carolina Vilches y a Manuela Royo como representantes de la organización.

    Vilches fue electa por el Distrito 6, que incluye la zona de sacrificio de Quintero-Puchuncaví-Ventana, asediada por el complejo industrial que bordea la costa con centrales termoeléctricas, centros de fundición y de refinería de cobre, terminales de regasificación de gas natural y de petróleo.

    El vínculo de las convencionales de Movimientos Sociales con la defensa del medioambiente y de los territorios tiene una larga trayectoria. El Movimiento de Defensa del Agua, la Tierra y la Protección del Medioambiente (Modatima) tiene a Carolina Vilches y a Manuela Royo como representantes de la organización.

    El Distrito además está compuesto por la Provincia de Petorca, zona que vive una crisis hídrica hace bastantes años producto de la explotación del agua que se utiliza para el monocultivo de paltos. En consecuencia, más de 3 mil personas se abastecen de agua mediante camiones aljibes que recorren el valle tres veces por semana.  Y es en esta zona donde se articula la convencional Vilches, quien en 2016 fundó y fue la encargada de la oficina de Asuntos Hídricos de la provincia de Petorca, la primera oficina de este tipo en el país.

    Por otro lado, Manuela Royo, miembro de Modatima Wallmapu y abogada de la organización, expuso en marzo de este año ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en una audiencia pública realizada en el marco de la demanda que el movimiento por la defensa del recurso hídrico ingresó al organismo internacional en 2015, por la violación del derecho humano al agua. Además, la convencional ha sido la defensora de mapuche que han sido encarcelados e involucrados en montajes como la Operación Huracán.

    La convencional Constanza San Juan estuvo años involucrada en el movimiento contra el proyecto minero Pascua Lama de la minera canadiense Barrick Gold, el cual fue cancelado tras años de resistencia de las comunidades diaguitas y de los habitantes de sus alrededores.

    Mientras, Elisa Giustinianovich también tiene trayectoria en la defensa de los ecosistemas en la región de Magallanes, donde ha impulsado la descarbonización y la protección del humedal Tres Puentes. En la región austral, Giustinianovich era integrante de la Coordinadora Feminista de Magallanes, organización con la que levantaron el espacio del Parlamento Feminista de la Patagonia Rebelde.

    Si bien el feminismo es uno de los lineamientos en común de todas las convencionales de MSC, Alondra Carrillo es una de las figuras más reconocidas de la militancia feminista. Fue vocera de la Coordinadora Feminista 8M (CF8M) entre 2018 y 2020, año con un histórico 8 de marzo que reunió a más de un millón de mujeres en Santiago.

    Desde este espacio se impulsó la discusión que culminó con la corrección de la interpretación de la paridad que se estaba utilizando en la Convención, donde inicialmente el concepto fue aplicado como un techo para la participación de las mujeres. Esa misma lógica fue la que operó en las elecciones de convencionales realizadas en mayo de este año y por la cual 10 mujeres que obtuvieron la mayoría de votos en sus listas debieron ceder su cupo a un hombre para cumplir con el criterio de que ambos sexos deben estar representados en una proporción de 50% cada uno.

    Las convencionales de MSC levantaron la crítica a esta interpretación, indicando que la paridad es un mecanismo que busca reparar la marginación histórica de las mujeres del espacio político y público, por lo que no puede ser utilizado como una limitación, sino como un piso mínimo. De esta forma, la Convención se plegó a la propuesta de las convencionales, aceptando que desde ese momento el límite del 50% máximo aplica solo para los hombres, mientras que para las mujeres es la base. Esto marca un precedente para futuras instancias donde se vayan a establecer criterios de paridad.

    Otras de las iniciativas relevantes propuestas por el colectivo y que también ha significado una importante discusión política en la Convención, tiene que ver con la búsqueda de mecanismos de participación popular vinculantes.

    En ese sentido, el manifiesto de MSC menciona que mediante la articulación y organización con las comunidades, movimientos y territorios buscan poder “construir un espacio inclusivo, capaz de aglutinar la diversidad popular históricamente invisibilizada para construir poder plurinacional, que nos permita ser voz deliberante y vinculante en la toma de decisiones”.

    Como consecuencia, el colectivo junto a otros espacios de la Convención aprobaron en la Comisión de Participación Popular la realización de plebiscitos dirimentes como un mecanismo de participación directa y vinculante entre la ciudadanía y el proceso constituyente. Si bien la iniciativa fue aprobada con votos de todos los sectores menos de Vamos por Chile, aún es una discusión abierta que tiene que ser sometida a votación en el pleno para que sea establecida como norma.

    Fuente: Interferencia